LA CIUDAD DE PAMPLONA A TRAVÉS DE SUS EDIFICIOS

El Área Metropolitana de Pamplona tiene distintas unidades, desde la ciudad central hasta la periferia exterior.
LA CIUDAD CENTRAL se compone de tres unidades que han surgido en diferentes etapas:


RECORRIDO POR EL CASCO ANTIGUO

LOS BURGOS

Los burgos constituyen el casco antiguo de la ciudad,  Navarrerias, San Cernin,  y la población de San Nicolás
Merecen mención las iglesias en relación con los mismos, como lo son: La Catedral, San Saturnino,  San Nicolás,   y Santo Domingo, de estilo gótico tardío, construida durante el s. XVI.

CATEDRAL DE SANTA MARÍA  (Calle Dormitalería)  
 


La catedral está situada en el punto más alto y más antiguo de la ciudad, en La Navarrería, en el solar donde se levantaba el primitivo templo románico y, donde a su vez, probablemente se asentaba un edificio dedicado al culto religioso en la época de la Pompaelo romana.
Se trata de un complejo arquitectónico resultado de sucesivas etapas constructivas entre los siglos XII y XIX.
La fachada principal de la Catedral de Santa María de Pamplona, levantada a los pies, responde a una decisión del cabildo de sustituir la portada anterior románica que aún se conservaba. Dicha puerta, formada por dos huecos de medio punto abocinados siguiendo el modelo de la portada de Platerías de la catedral compostelana- entre dos torres de diferente altura, no debía corresponder con la suntuosidad del edificio gótico debido a su sencillez, y ya a mediados del siglo XVIII, el obispo don Gaspar de Miranda expresó su intención de construir una nueva, de carácter monumental que dignificase el templo.
Hasta el año 1782 el cabildo no aprueba la remodelación de la fachada, a instancias del arcediano de la Tabla, Juan Miguel de Echenique, quien aportó la cantidad de 18.000 reales de plata y 1.000 doblones para el inicio de la nueva fábrica. Son varios los arquitectos que presentaron trazas -de las que se conservan todavía sus dibujos originales en un estilo tardobarroco-, entre los que se citan los nombres de Santos Ángel de Ochandátegui, Juan Lorenzo Catalán y Vicente de Ariza.

Presentados los proyectos por el arcediano de la Valdonsella, Felipe García de Samaniego, para su aprobación a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, ésta los rechazó y sugirió que se encargasen nuevas trazas al arquitecto Ventura Rodríguez, director de la institución, quien firma su proyecto el 5 de febrero de 1783. Ventura Rodríguez se encontró con la dificultad de tener que acoplarse a un edificio preexistente que poseía un sistema constructivo radicalmente diferente, pero consiguió resolver el enlace entre la fachada y la edificación medieval mediante la ampliación de las naves en un tramo más en la zona de los pies, de forma que pasaron a contar seis en lugar de los cinco tramos iniciales, resultando esta ampliación una replica exacta del estilo y las formulas arquitectónicas y decorativas de la fábrica gótica. La dirección de las obras, por indicación del propio Ventura Rodríguez, corrió a cargo de Santos Ángel
Ochandátegui, recibiendo en correspondencia a su labor la cantidad de 800 pesos anuales. En mayo de 1784 se iniciaron los trabajos que se prolongarían por espacio de seis años.
La nueva fachada, que actúa como telón de la iglesia gótica, presenta un pórtico central tetrástilo con dobles columnas gigantes de orden corintio -realzado por una escalinata- que sostienen un entablamento y un frontón triangular superior con un escudo en cuyo campo se labra un jarrón de azucenas. Sobre el frontón, una balaustrada marca el inicio de un segundo cuerpo, retranqueado, donde se inscribe un rosetón neogótico entre paneles cajeados que reciben también como coronamiento un frontón triangular, en correspondencia con el nivel inferior, rematado en cruz que adoran dos ángeles, obra del escultor Julián de San Martín. Este cuerpo central enlaza por medio de dos paños laterales -abiertos por una puerta y una ventana superpuesta rectas- con sendas torres, una por cada lado, de fuste cúbico con molduraciones que marcan la división de los distintos cuerpos, vanos rectos encintados y cuerpo de campanas ochavado con cuatro huecos de medio punto entre dobles columnas compuestas que remata en una cúpula bulbosa. La torre norte alberga, entre otras, tres campanas del siglo XVI y la llamada campana «María», que fundida en 1584, posee un tamaño excepcional y sólo es tañida en las grandes solemnidades.
Las escasas esculturas que acompañan esta monumental portada, se ciñen a puntos muy concretos y se subordinan claramente a la arquitectura. El proyecto inicial contemplaba un programa iconográfico en el que se incluían un relieve de la Asunción de la Virgen, dos imágenes de San Pedro y San Pablo destinadas a ocupar los nichos del atrio y cuatro esculturas de santos navarros que se emplazarían en los pedestales de la balaustrada del segundo cuerpo, además de los dos ángeles del coronamiento ya comentados. Dada la delicada situación económica del cabildo, se optó únicamente por la ejecución de estos ángeles y de la medalla de la Asunción, debida a la buena labra del escultor Julián San Martín, que se empotró en el muro hastial.En conjunto, se puede afirmar que la fachada, perteneciente a la última etapa del arquitecto Ventura Rodríguez, responde ya a criterios academicistas -todavía con algunas influencias barrocas italianizantes, especialmente en el cuerpo de campanas de las torres- que valoran el sentido estructural del edificio, potencien la volumetría de los elementos constructivos y prescinden de la decoración por considerarla un aditamento superfluo, tendiendo hacia la depuración y la sobriedad de las formas. Predominan visualmente los ángulos y las líneas rectas, y la distribución de los diferentes volúmenes y el estudio de proporciones tienden a la claridad compositiva.


Detrás de su fachada neoclásica,   se esconde un templo de estilo gótico francés de los siglos XIV al XV, de tres naves sobre planta de cruz latina que alberga en su altar mayor la imagen románica de Santa María la Real , ante la que eran coronados los reyes de Navarra, en un templete neogótico. En la nave central se encuentra el mausoleo del rey Carlos III el de Navarra y su esposa, Leonor de Trastamara de Castilla esculpido por Jean Lomme de Tournai en 1416, impulsores de la construcción del templo.
Adosadas a éste se distribuyen otras dependencias, entre las que destacan el claustro gótico, construido entre 1286 y 1419, destaca en el muro sur la puerta Preciosa (1295), la sala capitular y la sacristía.
También se conservan la cillería, el refectorio y el dormitorio de la antigua Comunidad de Canónigos, dependencias que en la actualidad albergan el Museo Diocesano. El Museo reúne valiosas obras del arte religioso procedentes de la propia catedral y de
otras iglesias de Navarra: orfebrería, pintura, escultura, esmaltes, ornamentos y utensilios litúrgicos.


 
   

Sepulcro de Carlos III



IGLESIA DE SAN NICOLÁS  (Paseo Sarasate)
 

Iglesia de San Nicolás, las noticias de este templo se remontan a 1117. Esta iglesia-fortaleza levantada en el siglo XII, fue el templo parroquial de la Población de San Nicolás, uno de los tres núcleos históricos de la ciudad. El actual es de estilo gótico con algún resto románico, interior cisterciense con bóveda y ábsides góticos.
Su misión principal consistió en la defensa del burgo, de ahí sus gruesos muros, verjas, torres de vigilancia y otros elementos defensivos de los que fue despojado el templo tras la conquista de Navarra en 1512 por Castilla. De la primitiva construcción gótica se conserva parte de una de las torres medievales, restaurada en 1924, además del interior del templo, de estilo cisterciense.
El resto del
edificio es resultado de sucesivas reformas entre los siglos XVII y XIX. El altar y pulpitos ecléctico de 1905 y retablos barrocos churriguerescos.Iglesia, plaza y calle forman uno de los conjuntos más entrañables del Casco Antiguo pamplonés, un área de gran actividad comercial durante el día y de animado ambiente nocturno.   Rodea el templo unos pórticos edificados en 1887.
    

 



IGLESIA DE SAN SATURNINO O SAN CERNIN  (Calle San Saturnino)
 
La iglesia de San Cernín,  fue construida a partir del siglo XII inicialmente en estilo románico y en el s. XVIII reedificada según la estética gótica.

Situada al comienzo de la calle Mayor en honor a San Saturnino de Toulouse, Obispo de las Galias, considerado el primer evangelizador de Pamplona, ciudad a la que llegó en el siglo III. Según cuenta la tradición, San Saturnino bautizó a los primeros cristianos de la ciudad, entre ellos a Fermín (hijo del senador romano Firmus), en un pozo situado junto al entonces templo de la diosa romana Diana.
 
En la Edad Media se levantó en el mismo solar del templo romano esta iglesia-fortaleza, flanqueada por robustas torres, en torno a la cual creció el Burgo del mismo nombre. La parroquia desempeñó una importante labor defensiva en la Pamplona medieval y mantuvo su aspecto fortificado hasta el siglo XVIII. Destacan sus torres, una de ellas - la del reloj - coronada por una veleta conocida popularmente como el "Gallico".
  

Portada de estilo gótico francés del XIII, con capiteles, tímpanos y dintel historiados. Precedido de pórtico con sepulcros arcosolios ojivales y dos estatuas (Santiago y S. Saturnino). La cabecera semidecagonal es única.Adosada a la iglesia tiene una capilla barroca dedicada a la Virgen del Camino (s. XVIII) patrona de la ciudad.
   

San Cernín

   


CAMARA DE COMPTOS  (Calle Ansoleaga)
 

 El edificio de la Cámara de Comptos, del siglo XIII, declarado Monumento Nacional en 1868, es la única muestra de gótico civil en Pamplona. La Cámara de Comptos Reales, que fue creado en 1365 por Carlos II para reforzar el control de las finanzas reales. Después de varios emplazamientos, Juan II hizo habilitar la Torre del Rey en 1450, para  fiscalizar las finanzas reales. En el mismo edificio estaba la Casa de la Moneda, donde se acuñaban las piezas del Reino.

Entre 1525 y 1836 fue sede del tribunal de cuentas más antiguo del Estado. A partir de 1512, cuando Navarra quedó anexionada a Castilla comenzaron los intentos para suprimir esta institución, que culminaron con el Real Decreto de 18 de marzo de 1836 que la hizo desaparecer.
 
Dicho  pasó a ser convento franciscano luego museo y en estos tiempos vuelve a recuperar su función. La Cámara de Comptos se restableció en 1980, convirtiéndose en el primer órgano autonómico de control externo. Sus funciones básicas son fiscalizar las cuentas, la gestión económica del sector público de Navarra y asesorar al Parlamento en materias económico-financieras. La institución recuperó su sede original en 1995. Con anterioridad el edificio fue utilizado por la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos, por el primer Museo de Navarra, la Universidad de Navarra y por la Institución Príncipe de Viana.
    


MUSEO DE NAVARRA  Antiguo Hospital General de Nuestra Señora de la Misericordia (Calle Santo Domingo)
 


Dicha obra renacentista fue construida en 1556. En otros tiempos sirvió de Hospital General de Nuestra Señora de la Misericordia construido en 1547, hasta 1932,del que conserva la portada plateresca y la iglesia  renacentista con bóveda gótica estrellada fue levantada hacia 1550 y enriquecida con cuatro retablos.
La fachada trasladada del convento de Trinitarios de Puente la Reina se realizo al transformarse en el museo.
La capilla del antiguo Hospital se incorporó al complejo museístico como sala de arte sacro tras su rehabilitación en 1997.

 El origen del museo es la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Navarra, que en 1910 pasó a ser el Museo Artístico-arqueológico de Navarra, cuya primera sede fue el edificio gótico de la Cámara de Comptos.



LAS FORTIFICACIONES

Pamplona a partir del siglo XV adquiere un nuevo valor estratégico como plaza fortificada.

LAS MURALLAS  
 

Las Murallas de Pamplona son unos de los conjuntos defensivos más interesantes de España. Del recinto levantado entre los siglos XV y XVIII se conservan en la actualidad tres cuartas partes. Tras la unificación de los tres núcleos primitivos en 1423 con la promulgación del "Privilegio de la Unión" por Carlos III el Noble, los recintos amurallados de la Navarrería, el Burgo de San Cernin y la Población de San Nicolás fueron derribados. A partir de ese momento se llevó a cabo la fortificación exterior de la ciudad, dando origen a una única plaza fuerte con cuatro frentes, reforzada por torreones e iglesias-fortaleza y en sus lienzos se abrían varios portales.

  

A partir de 1512, tras la conquista de Navarra, se realizaron importantes tareas destinadas a convertir Pamplona en una plaza inexpugnable. Los ingenieros castellanos reconstruyeron partes de la antigua muralla medieval en la Magdalena, el Redín y Rochapea, suprimiendo las torres y levantando en los ángulos recios baluartes de poca elevación con arreglo a las técnicas defensivas de la época. La construcción de la Ciudadela a partir de 1571 por orden de Felipe II  obligó a ampliar el recinto amurallado con la construcción de nuevos lienzos desde la nueva fortaleza hasta la torre de Santa Engracia (ángulo noroeste) y hasta la puerta de Tejería y el Cubo de Caparroso (ángulo sudeste), nuevos baluartes y a abrir los portales de La Taconera, San Nicolás, Tejería y Santa Engracia o Portal Nuevo.

Las tareas continuaron durante los siglos XVII y XVIII, en los que se trabajó sobre todo en los frentes exteriores: el Fuerte de San Batolomé en la Media Luna; el Rebellín de los Reyes y los baluartes bajos del Pilar y Guadalupe como posición avanzada de los bastiones del Redín y Tejería; la luneta de San Roque en la Taconera y el Fuerte del Príncipe en Larrabide.
Las necesidades urbanísticas llevaron al derribo de parte del recinto amurallado a comienzos del siglo XX para construir el Segundo Ensanche de Pamplona, que afectó en el frente sur de la Plaza Fuerte a los baluartes de San Nicolás y de la Reina. También se autorizó el derribo de los portales de Rochapea y Tejería, así como el derribo parcial y ensanchamiento del resto, a excepción del Portal de Francia (1553), que es el único que se conserva íntegro.



Nuestro recinto amurallado, como parte esencial del Patrimonio Histórico de la ciudad, requiere ante todo respeto, cuidados, consolidación y mantenimientos. Pero también que los pamploneses lo conozcan y valoren. Actualmente, Las Murallas se encuentran en proceso de restauración para devolverles su antiguo esplendor. El acondicionamiento de un paseo de ronda por la parte superior del cordón amurallado entre la Taconera y la Media Luna permite conocer la Pamplona fortificada.

Lo perdido y lo conservado

  El derribo llevado a cabo entre los años 1915 y 1921 hizo desaparecer uno de los lados de mayor longitud, que coincidía con los frentes de San Nicolás y de la Tejería, es decir, el comprendido entre la Ciudadela y el baluarte de Labrit. En la actualidad, se conserva el frente de la Magdalena, los frentes de Francia y de la Rochapea, el frente de la Taconera y aunque parcialmente mutilada en su estructura, la Ciudadela de Felipe ll.

Baluarte de Labrit y frente de la Magdalena

Al pie del baluarte, queda parte de la plataforma que lo rodeaba , una de cuyas caras desapareció hacia 1960, a raíz de las obras de ensanchamiento de la carretera de la Chantrea.

Baluarte del Redín

El baluarte del Redín se llama así desde el siglo XVlll y es el más antiguo del recinto. Mas tarde se le añadió el baluarte bajo de Nuestra Señora de Guadalupe. El conjunto de ambos baluartes constituye una valiosa muestra de la evolución de la fortificación abaluartada del Renacimiento.

Portal de Francia

Conserva una magnífica labra heráldica renacentista. En 1937 fue rebautizado con el nombre de Portal de Zumalacárregui. Este portal es el único que a subsistido en su integridad.

PORTAL DE FRANCIA (Calle del Carmen)
 


Situado al final de la calle del Carmen, fue construido en 1553 por el virrey, duque de Alburquerque.

Anteriormente fue llamado portal del Abrevador. Es una de las mejor conservadas con todo el sistema del puente levadizo.

Llamado ahora de Zumalacarregui.

Rochapea y Palacio de Capitanía

Al pie del Palacio de Capitanía o de los Virreyes, se conserva un interesante dispositivo defensivo. Este muro pudiera ser un resto de barbacana o recinto exterior del primitivo palacio medieval de los reyes de Navarra.

Portal de la Rochapea

Entre el baluarte de la Rochapea y el cantón en el que se levanta el antiguo hospital, actual Museo de Navarra, se abre un hueco en la muralla  que señala el emplazamiento donde estuvo el Portal de Rochapea construido en 1553. Fue demolido el año 1914 y el escudo imperial de Carlos v que lo decoraba se puede ver hoy en una de las torres gemelas que flanquean el arco del Portal Nuevo reconstruido en 1950.

Ronda de Descalzos

El tramo de muralla comprendido entre el Portal de Rochapea y el Portal Nuevo  se reduce, a un simple muro. El antiguo camino de ronda se llama ronda de los Descalzos.

Portal Nuevo

En su actual estructura, fue proyectado y construido por Víctor Eusa  en 1950. El portal antiguo debió de ser construido hacia 1675 y reconstruido tras el bombardeo absolutista de 1823. En 1906 fue demolido. Se colocó entonces una pasarela de hierro.

Mirador y Taconera

La zona de los jardines de la Taconera, correspondía con el baluarte de Gonzaga, que tenía  un cierto aire de fortificación inacabada. Entre el baluarte Gonzaga y el enlace con la Ciudadela, la muralla formaba, y, en parte forma todavía el llamado frente de la Taconera.

Taconera y media luna de San Roque

El baluarte de la Taconera presenta la misma planta y estructura que el ya desaparecido de La Reina. Entre los baluartes de Gonzaga y de la Taconera existe todavía en medio del amplio foso, aunque se va deteriorando progresivamente , la media luna de Gonzaga, también llamada de San Roque.

Portal de la Taconera

El Portal de la Taconera, que daba entrada a la ciudad al camino real de Estella, construido el año 1666. Su fachada barroca puede verse reconstruida en los jardines de la Taconera. La comunicación de la muralla contigua al Portal de la Taconera con la Ciudadela se rompió hacia 1970 para posibilitar el trazado de la actual avenida del Ejército. El pequeño tramo que aun subsiste pegado al baluarte se construyo hacia 1890 para cerrar el recinto, de forma forzada. Desde 1571 hasta 1889, la Ciudadela estaba aislada del resto del recinto fortificados por un sistema de fosos y medias lunas, con el fin de que la fortaleza pudiese resistir por si sola.

 

 

 

 

 


¿Por dónde iba la muralla que se derribó entre 1915 y 1921?

El frente de muralla que se derribó entre los años 1915 y 1921 iba desde la Ciudadela hasta el Baluarte del Labrit. En este frente se hallaban situados los baluartes de San Nicolás y de la Reina. Entre uno y otro estaba emplazado el portal de San Nicolás. Fue construido por el duque de San Germán en 1966. En el flanco opuesto se abría el portal de la Tejería. Fue construido por el conde de Oropesa en 1644 y demolido en 1915.



 

LA CIUDADELA (Avenida del Ejército)
 
La Ciudadela de Pamplona y el cinturón verde que la rodea - la Vuelta del Castillo - son dos de los principales recintos de esparcimiento y cultura de la ciudad. Durante el siglo XVII la Ciudadela era la mejor fortaleza de su tiempo. Tras la demolición de los viejos castillos medievales, en 1571 Felipe II impulsó las obras de construcción en el ángulo sudoeste de la ciudad de un nuevo castillo, La Ciudadela, prototipo de las nuevas construcciones defensivas renacentistas. El prestigioso ingeniero militar italiano y capitán del rey Giacomo Palearo "El Fratín" construyó esta fortaleza al estilo de la de Amberes, de planta pentagonal y con cinco baluartes en los ángulos - San Antón, la Victoria, Real, de Santa María y de Santiago - y fosos. En su construcción se utilizaron materiales del castillo de Fernando el Católico. La puerta principal de la Ciudadela, que data de finales del siglo XVI es la que se abre hacia la actual avenida del Ejército. La puerta del Socorro, data del año 1720. Su estructura principal quedó terminada hacia 1650 y en 1670-1785  se rodeó en sus frentes exteriores de un sistema de contraguardias, que miran hacia la Vuelta del Castillo, caminos cubiertos, rebellines, lunetas y escarpas, que la convirtieron en una auténtica fortaleza. En el siglo XVIII se realizaron mejoras en los edificios militares interiores, como el polvorín, la cantina , la cárcel y los cuarteles.

En 1889 la Ciudadela fue mutilada para edificar el Primer Ensanche de Pamplona. Las necesidades urbanísticas de la ciudad llevaron a la autorización del derribo de los baluartes de San Antón y de la Victoria - los más viejos del recinto -, de la luneta de Santa Teresa y la inutilización de los fosos que la separaban de la ciudad. Se conservan enterrados vestigios de la luneta de Santa Teresa que hasta 1888 defendía la puerta principal. También esta enterrado otra de las lunetas, la de Santa Lucía, entre los baluartes de San Antón y Real de San Felipe.

En 1964 el Ejército entregó la Ciudadela a Pamplona, que pasó a ser propiedad del Ayuntamiento.
Desde esa fecha y tras un nuevo cambio urbanístico en 1970 que obligó al derribo de los cuarteles militares para abrir la Avenida del Ejército, sucesivas obras de reconstrucción de lienzos de muralla y de remodelación y acondicionamiento de los edificios interiores del fuerte como salas de exposición y eventos, han convertido a la Ciudadela en uno de los lugares de ocio y cultura más interesantes de la ciudad.

    


V
IEJAS MURALLAS PARA UN BALUARTE AUDITORIO DEL 2000

      El Gobierno navarro opta por integrar los restos de un baluarte del siglo XVI en el Palacio de Congresos. El subsuelo de Pamplona ha mostrado a la vista que bajo el asfalto de lo que hasta ahora era un simple aparcamiento descansan los contrafuertes y muros del baluarte de San Antón, una de las cinco puntas amuralladas del anexo recinto militar medieval de la Ciudadela de Pamplona, una de las obras de ingeniería civil del siglo XVI mejor conservadas de España en su género.
      En Pamplona, todos sabían que las ruinas estaban desplegadas por ahí, pero nadie sospechaba que estuvieran en tan buen estado de conservación. Por eso, su aparición generó un inmediato debate ciudadano. Antes de que la polémica se extendiese entre partidarios y detractores de las distintas soluciones posibles, el Gobierno de Navarra actuó con celeridad, los consejeros de Educación y Cultura, de Vivienda, Comercio, Turismo y Trabajo anunciaron conjuntamente que el proyecto cultural se modificaría en lo necesario para conservar lo hallado, integrarlo en el nuevo proyecto y dar utilidad cultural al baluarte, comenzado a construir a partir del año 1571, bajo el reinado de Felipe II.
     No solo se conservará lo hallado sino que se seguirá excavando hasta consolidar el recinto y convertirlo en una gran sala de exposiciones. Para ello, el Ejecutivo de UPN acordó ayer establecer la “ compatibilidad” del interés cultural de los hallazgos con el interés social de del proyecto diseñado por el equipo que dirige el arquitecto estellés Patxi Mangado. De este modo, el diseño de las tripas sumergidas del auditorio y palacio de congresos se modifica ligeramente para situar en otro punto las plazas de aparcamiento subterráneo previstas para el subsuelo donde han aparecido las escarpas y contraescarpas del baluarte. La zona de servicios también cambiará de ubicación para permitir aprovechar los hallazgos, la integración de estos restos no supondrá ningún retraso aunque encarecerá algo el proyecto.
    
 El baluarte se conserva en perfectas condiciones y su rescate con fines culturales hará más atractivo todavía la nueva infraestructura. Las instituciones navarras no tenían muchas opciones máxime cuando en 1998 la Ciudadela y las murallas de Pamplona se declararon Bien de Interés Cultural y hace apenas tres años que la institución cultural Príncipe de Viana avaló con su firma ante la UNESCO la petición de declaración de Bien Patrimonio de la Humanidad para el conjunto fortificado de la ciudad (Ciudadela, murallas y el fuerte de San Cristóbal).

 
 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 


Fuerte del Príncipe

Fue construido hacia 1725.A raíz de la última Guerra Carlista en 1875, fue adaptado por el cuerpo de ingenieros como fuerte de fusilería. Hacia 1940 se edificó sobre su base pentagonal de piedra de sillería el colegio menor Ruiz de Alda.

Fuerte de San Cristóbal

Emplazado en las cotas mas elevadas del monte San Cristóbal, se denomina oficialmente Fuerte de Alfonso XII..Su construcción dio comienzo en 1878. Las obras duraron 32 años hasta 1910. Constituye uno de los últimos ejemplos de fortificación permanente en España.



CASAS NOBLES Y  PALACIOS       ESTILO BARROCO

 En el siglo XVIII con el afrancesamiento y la  ilustración  se llevó a cabo una gran labor de renovación y de embellecimiento de la ciudad,  y que coincidió con una época económicamente muy boyante. Muchos navarros enriquecidos en la Corte o en América levantaron edificaciones representativas.

 como la primera Casa de Misericordia (1706), la Casa Consistorial (1752), el palacio arzobispal, (1732-1736), el seminario de San Juan Bautista y los palacios de Goyeneche, el del Conde de Ezpeleta, del Conde de Guendulain, de los Navarro-Tafalla y el del Marques de Rozalejo,  las capillas de San Fermín (1717)en la iglesia de San Lorenzo y de la Virgen del Camino en la de San Saturnino (1776), además  de la edificación de la fachada neoclásica de la Catedral (1783), y el de la modernización urbana con servicios tales como las cloacas y la red de alcantarillado (1772), empedrado y el alumbrado publico de las calles con farolas de candilejas(1799). También se aprobaron nuevas Ordenanzas que favorecieron la renovación de parte del caserío, con viviendas de varias alturas sobre las estrechas parcelas medievales.

PALACIO REDÍN Y CRUZAT (Calle Mayor)
 

 

Palacio que fue reedificado a mediados del siglo XVII.


Se puede destacar el escudo de armas del antiguo mayorazgo de los Redín y Cruzat junto con una lápida en latín.



 



PALACIO DEL MARQUES DE ROZALEJO (Calle del Carmen)
 

Palacio dieciochesco de estilo barroco sito en la plaza de Navarrería antiguamente de Zugarrondo.

La fachada muestra unas pilastras así como el escudo de la nobleza implantado en eje vertical del edificio.

En el interior destaca una magnifica escalera.
 


PALACIO DEL CONDE DE GUENDULAIN (Calle Zapatería)
 

Edificio del siglo XVIII y de estilo barroco dieciochesco, como todos de su época, se observa una noble portalada, rematada con el blasón de su título.

 En el interino se puede admirar uno de los carruajes de la segunda mitad del siglo XVIII.



PALACIO DEL CONDE DE EZPELETA (Calle Mayor)
 

 

Palacio de portada barroca fue construido en 1711 para los marqueses de San Miguel de Aguayo y vendida luego a los Ezpeleta y ahora a las Teresianas.

 Dos pilastras y un decorado dintel con su escudo de armas dan paso a una escalera de doble tiro.

 



LA CASA CONSISTORIAL  (Antigua Plaza de la Fruta y desde 1866, Plaza Consistorial, s/n)
 

L
a primera casa municipal de Pamplona se levantó en el siglo XV, a raíz de la promulgación por Carlos III el Noble del Privilegio de la Unión. 

Esta casa municipal se mantuvo en pie durante tres siglos, hasta que en 1752 fue declarada en ruina y se acordó su derribo para construir una nueva casa Consistorial en el mismo solar.

Construido entre 1752-1760, tan solo se conserva la fachada de estilo barroco en sus tres cuerpos inferiores y más clásica en su remate superior. Fue proyectada por José de Zay Lorda, salvo el remate, obra de Juan Lorenzo Catalán. 
En la parte superior, dos leones sostienen el escudo de la ciudad y a los lados sendos Hércules. Dos estatuas que simbolizan la Justicia y la Templanza custodian la puerta de entrada. El resto del edificio fue derribado en 1951 para levantar las dependencias de la actual sede del Ayuntamiento.
 


PALACIO ARZOBISPAL (Plaza Santa Maria la Real)
 

 
Palacio levantado entre 1732 y 1736.

Edificio de planta rectangular con tres fachadas y varias alturas.

 Construido en piedra y ladrillo y rematado por una galería de arcos de estilo barroco..

 



SEMINARIO DE SAN JUAN (Calle del mercado)
 

Antiguo Seminario de San Juan donde se educaba a los seminaristas baztaneses.

Fachada de estilo barroco de mediados del siglo XVIII, con una hornacina que acoge la figura del santo.

Hoy a parte de ser Archivo Municipal es el Museo Pablo Sarasate.

 



IGLESIA DE SAN LORENZO (La Taconera)
 

Del
Primitivo templo construido entre los siglos XIII y XIV en un extremo de la calle Mayor del Burgo de San Saturnino, tan solo queda una parte de una torre rebajada de la iglesia-fortaleza situada en el frente de poniente del cerco amurallado, junto al Portal de San Llorente o San Lorenzo.A mediados del XIX la iglesia perdió su aspecto de fortaleza y a comienzos del XX se erigió la fachada que ha llegado hasta nuestros días, obra de Florencio Ansoleaga.
Dicha iglesia alberga la Capilla de San Fermín construida en 1717. La planta y el alzado son barrocos (1696-1717), pero la cúpula de media naranja y linterna, así como la decoración interior se adaptaron a lo largo de los siglos XVIII y XIX al estilo neoclásico. El exterior presenta un estilo barroco con una doble ala de estilo palaciego distribuida en en dos pisos: el inferior con arcadas de piedra; el superior de ladrillo.
Ya desde el siglo XIV existió una capilla en el templo de San Lorenzo dedicada a San Fermín, donde se había erigido un altar en su honor en la que se custodiaban las reliquias que a partir del siglo XII comenzaron a llegar a la ciudad procedentes de la ciudad francesa de Amiens, pero se quedó pequeña a medida que iba creciendo la devoción al santo. La imagen de San Fermín que alberga la capilla es una talla de medio cuerpo en madera policromada que data del siglo XV. Al santo, que porta en el pecho un óvalo con las reliquias, obra del orfebre Hernando de Oñate, se le representa con los atributos propios de su condición episcopal: mitra, báculo y capa pluvial.


 PLAZAS Y EDIFICIOS DE LOS ENSANCHES


PLAZA DEL CASTILLO
 

 
Es el corazón de la ciudad. Espacio urbano por excelencia, ámbito que ya existía en la Edad Media y que sirvió, junto a otros terrenos de nadie, de separación entre los tres burgos en los momentos de difícil convivencia.
 A raíz de la destrucción de la Navarrería en 1276 el barrio quedó totalmente desprotegido frente a sus dos vecinos y enemigos, San Cernin y San Nicolás, ante lo cual el rey Luis Hutín ordenó en 1308 al cabildo de la Catedral que construyera en su defensa un castillo, cuyas obras debieron quedar terminadas en 1310. El castillo se localizaba en la zona de la bajada de Javier, en el lado oriental de la plaza; contaba con tres puertas y plaza de armas que daría a la plaza del Castillo.
A raíz de la concesión en 1324 del fuero de Jaca a los vecinos de la Navarrería por parte de Carlos el Calvo, entre los privilegios que contemplaba estaba el tener mercado los sábados en una amplia zona que se extendía entre la actual plaza del Castillo y el Ayuntamiento.
La plaza se incorporó perezosamente a la trama arquitectónica de la ciudad, y desde un principio asumió su papel de espacio de ocio y espectáculos. Así ya en 1405 se preparó un sector para que se desarrollaran la justas y torneos que el rey Carlos III organizó para celebrar la boda de su hija doña Beatriz con el príncipe Jacques de Borbón.
A partir de este momento, durante los siglos XVI, XVII y XVIII, actua como una plaza Mayor y se organizan  torneos y demás juegos bien para festejar a los santos patronos de la ciudad, bien para celebrar las efemérides de la monarquía y  la plaza se engalanaba para la diversión.

 Otra función clave de la plaza del Castillo ha sido su papel de coso taurino ya que prácticamente todas las corridas se han desarrollado en ella desde la primera documentada en 1385 hasta que en 1844 se construyó la plaza estable. Durante el amplio período en que la plaza permaneció como un erial se arreglaba en el momento de los espectáculos taurinos o conmemorativos; a partir de que se fueron edificando viviendas, el balcón era elemento fundamental para las fachadas con vista para poder satisfacer la demanda de los espectadores durante los festejos.

La plaza del Castillo se mantuvo como un verdadero erial, un descampado hasta el siglo XVII, momento a partir del cual y favorecida por la fundación del convento de las carmelitas, comenzó a incorporarse poco a poco a la vida urbana de la ciudad, siendo la primera construcción que en ella se hizo la CASA DEL TORIL, que coincide con el actual edificio nº 37 que da sobre el lado occidental, cuya construcción data de hacia 1612.
Con todo las viviendas no comenzaron a instalarse en la plaza hasta mediados del siglo XVII, promocionadas por el Regimiento de la ciudad quien oficialmente anunció en 1651 "a todos sus vecinos y moradores y demás personas que quieran comparar alguno de los diez sitios de la plaza del Castillo para fábrica de casas, acuda a la casa de su Ayuntamiento, que se dará y venderá cada sitio a 300 ducados". Dado que socialmente la plaza no tenía la tradición de las calles de los viejos barrios en las que la clase acomodada y de linaje tenía su vivienda, el proceso constructivo de la plaza fue lento prolongándose todavía en el siglo XVIII, lentitud que también acompañó al plan de conformar las estructuras urbanas que comprendían la limpieza, iluminación, pavimento, etc.

 Mantuvo su función militar hasta el siglo XIX. Este siglo fue decisivo para la transformación de su fisonomía, ya que en 1841 se erigió el teatro Principal y en 1843 el Palacio de Navarra (Diputación) y la Casa de Crédito, creando un conjunto neoclásico. Las fachadas y soportales del resto de la plaza se remodelaron entre 1880 y 1895 y han conservado su aspecto hasta nuestros días.

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  Desde 1943 un quiosco de piedra ocupa el centro de la plaza, lugar donde anteriormente hubo primero un quiosco de madera hasta 1910 y posteriormente la fuente dieciochesca de la Beneficencia, obra de Luis Paret, cuya estatua principal - la Mariblanca - se encuentra en la actualidad en los Jardines de la Taconera.

Los trabajos de excavación motivados por la construcción de un aparcamiento y la reurbanización de la Plaza del Castillo han sacado a la luz restos arqueológicos correspondientes a diferentes periodos de la historia de la ciudad que están siendo objeto de estudio antropológico y recuperación arqueológica.
 -Parte del tramo oriental de la primera muralla de la Población de San Nicolás (120 metros de longitud) quedará integrado en el aparcamiento.
 - Un fragmento de mosaico perteneciente a un conjunto termal de época romana.
 -   un centenar de inhumaciones procedentes de una necrópolis musulmana
 - restos del convento medieval de Santiago, con más de medio centenar de sepulturas.


PASEO DE SARASATE
 

El Paseo se encuentra adornado con varias esculturas de reyes españoles que fueron colocadas allí en el siglo XIX.

 



 



  PALACIO DE NAVARRA (Avenida San Ignacio)  
 


Este edificio de mediados del siglos XIX es la sede histórica de las instituciones forales.
El Palacio de Navarra cierra el lado este del paseo Sarasate. Se construyó entre 1840 y 1851 sobre el solar que había ocupado el convento de Carmelitas descalzas hasta la desamortización, siguiendo el proyecto del arquitecto José de Nagusia de carácter clasicista. 

 La fachada principal del Palacio de Navarra en Pamplona que vierte al paseo Sarasate, y como el resto del edificio, presenta gran nobleza, tanto por el sillar utilizado como por el lenguaje arquitectónico, patente en la larga secuencia del pórtico que hace las veces de basamento sobre el que se elevan dos pisos de marcada horizontalidad, rota por el cuerpo adelantado, el cual por su localización en el centro así como por la acumulación de propuestas se presenta como verdadero frontis.

 Con motivo de la apertura de la Plaza del Castillo en 1931 a la Avenida de Carlos III el Noble se construyó una nueva fachada similar a la principal. En la Planta Noble se encuentran las dependencias más importantes: la Antecámara y el Salón del Trono -estancia principal y más ornamentada destinada a ceremonias oficiales-; el Despacho del Presidente; el Salón Verde que exhibe una galería de retratos reales; el Salón de Sesiones; el Salón Isabelino o Amarillo; la Capilla - antiguo gabinete real -; el Salón de Presidentes y el Salón Comedor.

En efecto, sus dos niveles organizan un variado ritmo de huecos, diseño recto para los tres balcones flanqueado por hornacinas y ventanas termas sobre el conjunto, separando los huecos columnas dóricas de orden gigante que dan paso al clásico entablamento de triglifos y metopas así como al gran frontón triangular de remate, en el que originariamente había un sencillo óculo, sustituido en 1951 por el relieve realizado por Fructuoso Orduna   bajo la dirección de Víctor Eusa.

En él se representa el escudo de Navarra entre dos personajes masculinos, con atuendo clásico, que simbolizan al hombre montañés y al ribero, la unión de las dos grandes y diversas zonas de Navarra. A Orduna   se le deben también las esculturas de bronce de los monarcas Sancho el Mayor y Sancho el Fuerte, símbolos de la grandeza histórica del reino, realizadas por aquel entonces y que se incorporan a las hornacinas del piso noble. La importancia de este nivel viene enfatizada por el balcón corrido que lo ciñe. El protagonismo de este frontis se corresponde en el interior del palacio con el salón del Reino, la estancia más noble del edificio. Éste se organiza, como en los palacios clásicos, alrededor de un patio central, con soportales de piedra que describen un medio punto.

 

En los jardines del Palacio de Navarra se encuentra la sequoia centenaria traída en 1855 desde América por el diputado en Cortes José María Gastón de Echeberz.



ANTIGUA AUDIENCIA Y HOY SEDE DEL PARLAMENTO (Navas de Tolosa, s/n)
 

 
El Ayuntamiento de Pamplona acordó en 1888 con el ramo de Guerra el derribo de los baluartes más antiguos de la Ciudadela para construir cinco manzanas destinadas a a uso civil y militar.

En el solar más próximo al Paseo de Sarasate, en el extremo opuesto al Palacio de Navarra, se levantó el Palacio de Justicia. Este edificio se construyó según el proyecto del arquitecto municipal Julián Arteaga entre 1890 y 1898, en un extremo del Paseo Sarasate  para albergar la Audiencia Territorial de Pamplona y se convirtió en la bisagra entre la vieja ciudad medieval y el Primer Ensanche.  Representa uno de los mejores ejemplos de la arquitectura ecléctica de finales del siglo XIX. La construcción del maravilloso grupo escultórico que remata el frontis es del escultor Enrique Clarasó

 El  Parlamento de Navarra tiene su  sede en este edificio desde 2002 que conserva la estructura exterior del edificio original pero  el interior ha sido totalmente reformado para albergar al Legislativo navarro.

 


 M. MARTINEZ UBAGO (calle José Alonso 4)
J ARTEAGA, Paseo Valencia 15 (1908)

 

 

 

 

 

 

 

 

     EL MODERNISMO

EL MONUMENTO A LOS FUEROS
 

 


 

 

Frente al Palacio, se levanta el Monumento a los Fueros, obra del artista Manuel Martínez de Ubago y Lizarraga, que fue construido en 1903 y costeado por suscripción popular en defensa del régimen foral navarro y como protesta tras el intento del ministro de Hacienda Germán Gamazo, en 1893, de suprimir los Fueros de Navarra equiparando contributivamente a Navarra con el resto de las provincias españolas e ignorando sus peculiaridades. El episodio  de contrafuero es conocido como "La Gamazada".

Curiosamente, este monumento que nunca fue inaugurado mide 5,5 metros y pesa 3.000 kilos.

Exhibe los escudos de los pueblos que tenían asiento en  las antiguas Cortes del Reino, y esculturas que representan el Trabajo, la Paz, la Justicia, la Autonomía y la Historia.

En su parte superior, una matrona de bronce, que simboliza Navarra, sujeta en sus manos las cadenas del escudo en su mano derecha y la Ley Foral, en su izquierda.

 

 

          Escudos:  En cada una de las cinco caras del monumento se representa, en gran tamaño, el escudo de una de las cinco merindades históricas del reino de Navarra -Pamplona, Tudela, Estella, Sangüesa y Olite-.
En la cara frontal se representa el escudo de Navarra con el escudo de Pamplona, de menor tamaño, superpuesto y bajo ellos, el crismón, símbolo de Cristo y en consecuencia de la religión cristiana.

           Bajo los grandes escudos de las merindades y en todo el perímetro del monumento se disponen 20 escudos heráldicos de otras tantas ciudades, villas y pueblos de Navarra, que son los siguientes: Torralba, Monreal, Puente la Reina, Belascoáin, Cintruénigo, Burunda, Viana, Etxarri-Aranatz, Los Arcos, Lumbier, Aoiz, Elorz, Cinco Villas del Bidasoa, Santesteban, Goizueta, Enériz, Cáseda, Aibar, Urroz y Corella.

 
        Alegorías. En los ángulos existentes entre las cinco caras, se disponen cinco figuras humanas sentadas, esculpidas en mármol, que simbolizan la Paz, el Trabajo, la Historia, el Autogobierno y la Justicia.
La Paz
La Paz está representada por una mujer que enarbola en su mano derecha una rama y lleva en su regazo una paloma
El Trabajo
El Trabajo está representado por un hombre que sostiene con su mano un mazo de herrero y tiene junto a sus pies un yunque de acero
La Historia
La Historia la representa una mujer con una pluma en su mano, dispuesta a escribir en el libro que sostiene sobre su rodilla
El Autogobierno
El Autogobierno está representado por un ángel alado que sujeta un timón
La Justicia
La Justicia la representa una mujer que porta entre sus manos una espada.    Estas alegorías simbolizan los valores que los navarros que participaron en la manifestación fuerista de 1893 querían proclamar y defender a toda costa: la historia propia como patrimonio cultural común y origen de los derechos forales; el autogobierno, como aplicación práctica y actual de los derechos históricos; el trabajo sobre el que se asienta siempre el progreso de los pueblos; la justicia, que es virtud imprescindible en toda actividad social; y la paz, tan anhelada después de un siglo plagado de guerras, que debía prevalecer en el futuro ya que la defensa de los fueros promovida por Navarra era rigurosa y decidida, pero siempre pacífica. 
         El remate del monumento y su figura central la constituye una gran estatua de bronce, sostenida sobre un gigantesco capitel. Representa alegóricamente a Navarra como una matrona victoriosa, que ciñe sus sienes con la corona real, símbolo del reino de Navarra y que mira hacia delante con expresión rotunda y decidida.

 Porta en su mano derecha un tramo de las cadenas del escudo del reino, y en la izquierda enarbola un pergamino del que cuelga un sello céreo y que contiene la leyenda Ley Foral. A los pies de la matrona se encuentran arrumbados un escudo y un turbante almohade, en referencia a la victoria del rey navarro Sancho el Fuerte en la batalla de las Navas de Tolosa.

          Placas. Posteriormente al año 1903, se colocaron en el cuerpo inferior cinco placas de bronce con las siguientes inscripciones.
En la cara central:

" Se erigió este monumento para simbolizar la unión de los navarros en la defensa de sus libertades, libertades aun más dignas de amor que la propia vida".

En caracteres supuestamente ibéricos, se representa una leyenda redactada en vascuence por Fidel Fita, que dice:
" Nosotros los vascos, que no tenemos otro señor que Dios, acostumbramos a dar acogedor albergue al extranjero, pero no queremos soportar su yugo. Oídlo bien vosotros, nuestros hijos"
"Juraban nuestros reyes, guardar y hacer guardar los fueros sin quebrantamiento alguno, mejorándolos siempre y nunca empeorándolos y que toda transgresión a este juramento sería nula, de ninguna eficacia y valor (de la L. 1 Tit. 1º Lib. 1º de la Nov. Rec.)"
" La incorporación de Navarra a la corona de Castilla fue por vía de unión principal, reteniendo cada reino su naturaleza antigua, así en leyes como en territorio y gobierno (de la Ley 9ª de las Cortes de Olite del año 1545)".
Una placa, redactada en vascuence dice:" Gu gaurko euskaldunok gure aitasoen illezcorren oroipenean, bildigera emen gure legea gorde nai degula erakusteko"

En su traducción al castellano quiere decir:
"Aquí estamos los euskaldunes de hoy congregados por respeto a la memoria de nuestros antepasados, porque queremos mantener nuestra ley"


EL TEATRO PRINCIPAL llamado TEATRO GAYARRE (Calle Carlos  III)
 

 


 


El actual edificio conserva la fachada del Teatro Principal, construido en 1841 en la plaza del Castillo, en el lugar que hoy se corresponde con el arranque de la avenida de Carlos III el Noble, entre el Palacio de Navarra y la casa de Crédito Navarro. El Teatro Principal cambió su nombre por el de Gayarre en 1903.

Con motivo de la apertura de la plaza a Carlos III, en 1931 se derribó el viejo edificio y se conservó la antigua fachada para el nuevo teatro, inaugurado el 3 de mayo de 1932 con una función en la que participaron el Orfeón Pamplonés, la Orquesta Santa Cecilia y Los Amigos del Arte.

 Sin embargo, el primer teatro estable de Pamplona no fue el Teatro Principal, ya que en los siglos XVII y XVIII funcionó la Casa de las Comedias, un edificio con corral que cambió el nombre del antiguo barrio o Rúa de las Sederías por el de "Calle de las Comedias".

 


LA PLAZA DE TOROS  (Calle Amaya)
 

 


 

 

Los primeros festejos taurinos de los que se tiene constancia documental en Navarra tuvieron lugar a finales del siglo XIV y principios del XV durante los reinados de Carlos II el Malo y Carlos III el Noble y se celebraban en  la actual Plaza del Castillo.

La Plaza Vieja, fue edificada en 1843 cerca de la Plaza del Castillo y quedó inutilizada tras sufrir un incendio en agosto de 1921.

El 20 de Agosto de 1920 el ayuntamiento aprobó globalmente la propuesta de la comisión de beneficencia. Cedió gratuitamente y a perpetuidad 11.443 metros cuadrados en la primera zona del ensanche y Cedió también los Materiales de la plaza vieja  cargándose sobre la "Meca" los gastos de derribo

Francisco Urcola fue el asesor y el arquitecto de la Plaza monumental de Pamplona. Esta fue proyectada en un mes : un tiempo escasísimo , si no fuese porque era en gran parte réplica de la Monumental de Sevilla que tambien había sido diseñada entre Urcola y "Gallito" en el empeño de este por popularizar la Fiesta .

La plaza fue construida por los pamploneses de Casa Martinicorena , y el guipuzcoano Antonio Mendizábal unidos para la ocasión. El tiempo de construcción fue un hito en su época , y casi en la actual , ¡ 16 meses! La Monumental fue inaugurada el 7 de julio de 1922 y El nuevo coso taurino tenía capacidad para 14.000 personas.

 En 1967 fue reformado por el arquitecto Rafael Moneo y en nuestros días tiene un aforo de 19.529 espectadores, lo que la convierte en la cuarta mayor del mundo.

Ver mapa

 

 

 

 

 

 

Paseo Hemingway

Monumento levantado a un lado del callejón de los toros en homenaje al escritor que dio fama a los Sanfermines.

Realizado por Luis Sanguino el 6 de Julio de 1968 y consta de un gran bloque de granito rematada por su busto en bronce


VICTOR EUSA EN EL SEGUNDO ENSANCHE
 

En la obra de Victor Eusa (1894-1874) hay una gran influencia Vienesa, así como  neomudejar y del regionalismo vasco.  Todo esto desemboca a finales de los veinte en un expresionismo de raíz Art Deco genuinamente personal, que más tarde evoluciona hacia un racionalismo. Su obra se ve afectada por la guerra, causas económicas y nacionalistas, por lo que vuelve al clasicismo y al regionalismo. Su casa natal estaba en la calle Estafeta. TRABAJA EN EL PRIMER Y SEGUNDO ENSANCHE
 

La Vasco Navarra (1924)

 

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Casa de Misericordia (1927)

 

Iglesia y convento de P.P. Paules (1928)

 

Casino Eslava (1931)

 

PATIO DEL SEMINARIO 1931

CALLE GARCIA CASTAÑON 1930

 

VIVIENDAS DE LA CALLE PRINCIPE DE VIANA 1932

       

EDIFICIO AURORA (1954)
 Colegio H.H. Maristas (1956)

            

LOS PARQUES 
Los parques más antiguos están relacionados con el recinto amurallado de la ciudad, como La Taconera, La Media Luna, Tejería y el recinto de los fosos de la Ciudadela y Vuelta del Castillo, un auténtico museo de esculturas al aire libre.

LOS FOSOS DE LA CIUDADELA Y EL PARQUE DE LA TACONERA
 

 

 

En la Edad Media los Jardines de La Taconera eran una zona conocida como El Arenal, que limitaba los frentes sur y oeste del recinto amurallado.

A partir del siglo XVII , tras la construcción de la Ciudadela y la ampliación del cordón amurallado, La Taconera quedó integrada dentro de la plaza fuerte y dio nombre a uno de los nuevos baluartes de la muralla.

En el siglo XVIII La Taconera comenzó a utilizarse como lugar de esparcimiento y en el XIX se diseñaron sus jardines, con amplias avenidas y espacios dedicados a personajes ilustres.

En La Taconera se encuentran también los reconstruidos Portales de San Nicolás y Taconera (1666), derribados a comienzos del siglo XX debido a la expansión urbana de la ciudad.

Los fosos de la antigua fortaleza han sido acondicionados para acoger a diferentes especies animales, como ciervos, pavos reales y cisnes.

Los parterres y los ancestros árboles rodean los monumentos de Gayarre, F. Navarro Villoslada, Hilarión Eslava y el de la Inmaculada Concepción y la Fuente de Neptuno, obra neoclásica de Luis Paret y otros enriquecen la fauna salvaje que convive en el interior de los fosos.



EL BOSQUECILLO

Puerta levantada alrededor de 1660 durante el mandato del virrey Francisco Tutavilla en la calle San Ignacio.


Desmontada en 1906 y trasladada al actual lugar en 1929.

De carácter barroco con los escudos de la Monarquía y del virrey.

 

 


EL PARQUE DE LA MEDIA LUNA

El parque de la Media Luna se extiende por los terrenos destinados antiguamente a las eras. Desde allí se pueden ver unas bellísimas vistas

El Parque de la Media Luna, recientemente rehabilitado, ha recuperado el atractivo original de los jardines diseñados por Víctor Eusa en 1835.

Se extiende desde el Fuerte de San Bartolomé, en la trasera de la plaza de toros, hasta la Ripa de Beloso y recorre un talud natural que se asoma al río.

 

 

 


Monumento a Pablo Sarasate de 1959.



EL PARQUE DE LA TEJERIA

El Parque de Tejería está situado a los pies de la zona más antigua de la muralla de Pamplona, entre el Bastión del Redín y el río Arga.
 

El tramo del itinerario que siguen los peregrinos jacobeos desde el puente de la Magdalena hasta la entrada a la ciudad por el Portal de Francia discurre por el parque de Tejería.

   


EL JARDIN JAPONES DEL PARQUE DE YAMAGUCHI situado junto al Planetario

      


En los últimos años se han habilitado nuevas zonas verdes:
 -  el Parque de la Biurdana entre los barrios de San Juan y San Jorge;
- La Vaguada en la avenida de Sancho VII el Fuerte;
-  el Parque de Mendillorri diseñado alrededor de un lago y junto a un palacio torreado del siglo XVI;
- el Parque de Mendebaldea;
-  el del Runa, recuperado para el Parque Fluvial del Arga junto al puente medieval de San Pedro.
      

 

 

 



EL SENDERO FLUVIAL DEL ARGA, Un corredor verde a orillas del río y junto a las murallas

      Pamplona ha recuperado en las orillas del río Arga un interesante sendero urbano de 12 km de recorrido que combina historia y naturaleza.

   La Plaza Consistorial es el kilómetro cero de un paseo a pie sobre el Arga. El itinerario discurre por la parte superior del recinto amurallado entre los bastiones del Redín y del Labrit antes de enlazar con el Fuerte de San Bartolomé, para dirigirse hacia el Parque de la Media Luna y por la Cuesta de Beloso salir al encuentro del río.
   Los puentes medievales son los protagonistas de la segunda parte del recorrido y enlazan los parajes de la Magdalena y de Miluce. Este tramo permite conocer el Parque de Tejería a los pies de la Muralla, el meandro de Aranzadi, el puente de San Pedro -el más antiguo de la ciudad- y los puentes de Curtidores, Santa Engracia y Miluce.
    La última parte del paseo vuelve a alejarse del río y se adentra en los parques de la Biurdana y la Taconera antes de enlazar con la Ronda de las Murallas, calle de Santo Domingo y plaza del Ayuntamiento, principio y final del paseo.



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